En banca y seguros la IA aporta donde hay mucho documento y mucha norma: expedientes de alta de clientes, pólizas, siniestros, circulares, manuales internos y miles de líneas de código heredado. Los modelos abiertos actuales leen, resumen, clasifican y escriben código con calidad suficiente para quitar trabajo repetitivo a los equipos de operaciones, cumplimiento y tecnología, siempre con una persona validando el resultado.
Pero esos documentos contienen datos personales, información financiera y secreto bancario. Mandarlos a la API de un proveedor extranjero convierte cada consulta en un servicio TIC de tercero que el supervisor puede pedirte que justifiques: dónde se procesan los datos, quién subcontrata a quién, qué pasa si el servicio cae y cómo saldrías. Con DORA aplicable desde enero de 2025, esas preguntas ya no son teóricas.
Lo que viene refuerza la tendencia. El AI Act clasifica como alto riesgo la evaluación de solvencia de personas físicas y la tarificación de seguros de vida y salud, con obligaciones desde el 2 de diciembre de 2027, y la EBA y la EIOPA esperan gobernanza y control efectivo del proveedor. Seguimos cada plazo en el radar regulatorio. Como operador español con infraestructura propia en Madrid, te ofrecemos un proveedor identificable, un contrato que encaja en tu registro de información y precios publicados.